jueves, 29 de septiembre de 2016

la lluvia

Bruscamente la tarde se ha aclarado
Porque ya cae la lluvia minuciosa.
Cae o cayó. La lluvia es una cosa
Que sin duda sucede en el pasado.
Quien la oye caer ha recobrado
El tiempo en que la suerte venturosa
Le reveló una flor llamada rosa
Y el curioso color del colorado.
Esta lluvia que ciega los cristales
Alegrará en perdidos arrabales
Las negras uvas de una parra en cierto
Patio que ya no existe. La mojada
Tarde me trae la voz, la voz deseada,

De mi padre que vuelve y que no ha muerto.


martes, 27 de septiembre de 2016

la nevada es silenciosa

La  nevada  es silenciosa,
cosa  lenta;
poco  a  poco  y  con  blancura 
reposa  sobre  la  tierra
y  cobija  a  la  llanura.
Posa  la  nieve  callada,
blanca  y  leve
la  nevada  no  hace  ruido;
cae  como  cae  el  olvido,
copo  a  copo.
Abriga  blanda  a  los  campos
cuando  el  hielo  los  hostiga,
con  sus  campos  de  blancura;
cubre  a  todo  con  su  capa,
pura,  silenciosa,
no se  le  escapa  en  el  suelo
cosa  alguna.
Donde  cae  alli  se  queda,
leda  y  leve,
pues  la  nieve  no  resbala
como  resbala  la  lluvia,
sino  queda  y  cala.
Flores  del  cielo  los  copos,
blancos  lirios  de  las  nubes,
que  en  el  suelo  se  ajan,
bajan  floridos,
pero  quedan  pronto
derretidos;
florecen  sólo  en  la  cumbre,
sobre  las  montañas,
pesadumbre  de  la  tierra,
y  en  sus  entrañas perecen.
Nieve,  blanda  nieve,
la  que  cae  tan  leve,
sobre  la  cabeza,
sobre  el  corazón,
ven  y  abriga  mi  tristeza
la  que  descansa  en  razón


miércoles, 21 de septiembre de 2016

un lobo

Furtivo y gris en la penumbra última, 
va dejando sus rastros en la margen 
de este río sin nombre que ha saciado 
la sed de su garganta y cuyas aguas 
no repiten estrellas. Esta noche, 
el lobo es una sombra que está sola 
y que busca a la hembra y siente frío. 
Es el último lobo de Inglaterra. 
Odín y Thor lo saben. En su alta 
casa de piedra un rey ha decidido 
acabar con los lobos. Ya forjado 
ha sido el fuerte hierro de tu muerte. 
Lobo sajón, has engendrado en vano. 
No basta ser cruel. Eres el último. 
Mil años pasarán y un hombre viejo 
te soñará en América. De nada 
puede servirte ese futuro sueño. 
Hoy te cercan los hombres que siguieron 
por la selva los rastros que dejaste, 
furtivo y gris en la penumbra última.