Me
despierto para dormir, y mi despertar es lento.
Siento mi destino en lo que no puedo temer.
Aprendo yendo adonde tengo que ir.
Pensamos sintiendo. ¿Qué hay allí por conocer?
Oigo mi ser bailar de un oído a otro.
Me despierto para dormir, y mi despertar es lento.
De esos cercanos a mí, ¿cuál eres tú?
¡Dios bendiga el Suelo! Caminaré suavemente allí,
Y aprenderé yendo adonde tengo que ir.
La luz cubre el Árbol, pero ¿quién puede decirnos cómo?
El pequeño gusano sube por una sinuosa escalera;
Me despierto para dormir, y mi despertar es lento.
La Gran Naturaleza tiene otra cosa que hacer
para ti y para mí; así que respira el aire pleno,
Y, apacible, aprendo yendo adonde tengo que ir.
Esta emoción me mantiene firme. Debería saberlo.
Lo que desaparece está siempre. Y está cerca.
Me despierto para dormir, y mi despertar es lento.
Aprendo
yendo adonde tengo que ir.
(traducido del inglés por la autora de este blog)
miércoles, 25 de septiembre de 2019
martes, 17 de septiembre de 2019
la memoria del sol
Yo nunca descarté
besar el muslo amargo. Aun cuando veía
el vaho en la ventana tocar quise
tu cuerpo. Qué importaba que las calles
de nieve se cubrieran y que blanca
la aldea se perdiera en el silencio
intacto del invierno. Qué importaba
que el súbito derrame nos dejara
cerca insoportablemente
o que permaneciera el cielo siempre
inmóvil y que no encontráramos
en la neutralidad de las estrellas
un refugio.
Para un cuerpo perdido - Christian Anwandter
Ediciones Tácitas Ltda. 2007
besar el muslo amargo. Aun cuando veía
el vaho en la ventana tocar quise
tu cuerpo. Qué importaba que las calles
de nieve se cubrieran y que blanca
la aldea se perdiera en el silencio
intacto del invierno. Qué importaba
que el súbito derrame nos dejara
cerca insoportablemente
o que permaneciera el cielo siempre
inmóvil y que no encontráramos
en la neutralidad de las estrellas
un refugio.
Para un cuerpo perdido - Christian Anwandter
Ediciones Tácitas Ltda. 2007
jueves, 12 de septiembre de 2019
verano de la niña
de puntillas la cortina
leve danza en el alféizar
entre las tablas se escucha
el suave canto de un grillo;
al crujir el zinc ardiente
con el puelche del estío
una voz lejana llama :
"niños el té está servido"
puelche: viento tibio de los Andes
leve danza en el alféizar
entre las tablas se escucha
el suave canto de un grillo;
al crujir el zinc ardiente
con el puelche del estío
una voz lejana llama :
"niños el té está servido"
puelche: viento tibio de los Andes
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

